Haga clic para descubrir
Colección Carolina
El poder de una mujer es del tamaño de su ambición.

Una colección inspirada en Carolina Beatriz Ângelo, la primera mujer que ha votado en Portugal y que se dedicó a la lucha por la igualdad de género.

Fuerte y audaz, el lazo representa el coraje de Carolina, y la delicadeza del interior del bolso, en color rosa, no nos deja olvidar su lado femenino. Esta mujer rompió con los estereotipos y desafió las normas de una sociedad patriarcal. Esta es nuestra manera de honrarla.
Carolina & Mini Carolina
El bolso Carolina, disponible en dos tamaños, está elaborado por artesanos portugueses con piel genuina, y nos recuerda que nunca debemos dejar de luchar por aquello en lo que creemos.
¡Este es nuestro homenaje a Carolina Beatriz Ângelo y a todas las mujeres que lucharon por sus derechos!
Precio Carolina
490USD
Precio Mini-Carolina
410USD

Carolina Beatriz Ângelo
Fotografía restaurada por João Pena Fonseca para el Museo de Guarda
Carolina Beatriz Ângelo — La voz de los movimientos sufragistas en Portugal.
Carolina Beatriz Ângelo (1878 – 1911) fue una de las figuras más emblemáticas del Feminismo en Portugal. Formó parte del grupo de mujeres que fundaron la Liga Republicana de Mujeres Portuguesas, participó en la fundación de la Asociación de Propaganda Feminista, que también dirigió, y diseñó la creación de una escuela de enfermeras en el ámbito de la lucha por la emancipación de las mujeres.

Carolina fue la primera mujer portuguesa en ejercer el derecho al voto. La ley decía que “todos los ciudadanos mayores de 21 años, cabezas de familia, que supieran leer y escribir” podían desempeñar un papel activo en la vida política del país, y Carolina cumplía todos estos requisitos: a los 33 años era viuda y tenía una hija a su cargo (lo que la hacía jefe de familia), y era médica (lo que implicaba no solo saber leer y escribir, sino también poseer formación superior).

Invocando en la corte el derecho a ser considerada “cabeza de familia”, luchó por el sufragio femenino en las elecciones constituyentes y la justicia habló más alto. Desafortunadamente, para evitar que se repita este ejemplo, la ley se modificó al año siguiente, con la especificación de que solo los “hombres cabezas de familia” podían votar. Aun así, Carolina merece todo destaque – fue la voz de los movimientos de igualdad de género y dio el primer paso hacia la conquista del sufragio femenino en Portugal.